20110318214601-f1.jpg


En un 95 por ciento son rechazados de la mayoría de las escuelas los niños de edad escolar con necesidades especiales comentó la directora de educación especial Gabriela Cuesta Herrera. 

Mencionó que estos niños son aceptados en algunas escuelas públicas pero que no reciben la atención que requieren ya que los maestros nada más los pasan de año para deshacerse de ellos y que esto se debe a la falta de conocimiento de los mentores en estos casos. 

Añadió que un niño con necesidades especiales necesita de una evaluación adecuada para que pueda adaptarse con sus compañeros. Además de la participación de un equipo de trabajo; maestros, padres de familia, psicólogos, y directores.

Recalcó que es necesario que a los padres o tutores les proporciones orientación así como también a los maestros y personal de las escuelas de educación básica regular que integran a estos alumnos a su institución.

Externo que la misión de los servicios de educación es la de favorecer el acceso y permanencia en el sistema educativo de niños, niñas y jóvenes que presenten necesidades educativas especiales, otorgando prioridad a aquellos con discapacidad.

Abundó que deben de proporcionar los apoyos indispensables dentro de un marco de equidad, pertinencia y calidad, que les permita desarrollar sus capacidades al máximo e integrarse educativa, social y laboralmente.

Agregó que la educación debe ser impartida a todos por igual, sin discriminación más bien que se adecue el material necesario para atender la necesidad de cada estudiante y desarrollar sus potencialidades para una vida futura prospera.

Comentó que a medida que se avanza en los niveles educativos la discapacidad pone en evidencia la falta de preparación del sistema más que las dificultades de los alumnos.

Dijo que “La nueva perspectiva social posiciona la discapacidad como un problema de la sociedad, no individual y la plena integración de las personas con discapacidad nos obliga a realizar una mirada crítica a las prácticas institucionales y sociales que la impidan o dificulten.

Escuelas sin la accesibilidad, recursos humanos ni el equipamiento necesario; grupos demasiado numerosos, currículos inflexibles, traslados complicados y costosos, maestros no siempre capacitados a pesar de su buena voluntad”.

Finalizó haciendo una invitación a los padres de familia que tienen hijos con estas necesidades, que se informen sobre las oportunidades que ofrecen instituciones especializadas y dar una mejor calidad de vida; laboral, social y familiar.